Nòdul no es solo un festival, es un encuentro entre música y territorio en la Vall del Xúquer. Como filmmaker recurrente del proyecto, mi objetivo cada año es traducir esa atmósfera íntima y orgánica en piezas audiovisuales de alto impacto. A través de una edición rítmica y una captura cinematográfica de los conciertos, documento la conexión entre los artistas, el patrimonio y el público. Un trabajo de continuidad donde la narrativa visual evoluciona junto al festival, manteniendo siempre el foco en la autenticidad del directo.